Desde 2016, Carmen Bernardo trabaja en la Enoteca Maria, el restaurante neoyorquino que dio vida a “Nonnas”, lo nuevo en la pantalla de Netflix

Hace días Netflix estrenó Nonnas, una comedia dramática dirigida por Stephen Chbosky (Wonder, Las ventajas de ser invisible) y protagonizada por Vince Vaughn y Susan Sarandon. La película está inspirada en la historia de Jody “Joe” Scaravella, un hombre que luego de perder a su madre y a su abuela, decidió honrarlas de una forma poco común: abrió un restaurante en Staten Island, Nueva York, al que llamó Enoteca María, donde los chefs no son profesionales, sino abuelas de todo el mundo que cocinan los platos de su hogar natal.

Entre esas nonnas hay una argentina: Carmen Bernardo, que a los 69 años, cuando pensaba que ya no tenía edad para empezar de nuevo, encontró su lugar en este restaurante.

Sobre el estreno de la serie, Carmen comenta “Estuve en la premiére en el Teatro París, en Manhattan. Fue algo realmente hermoso. La película cuenta la historia del dueño de un restaurante y el profundo amor que sentía por su madre y su abuela. Era muy apapachado [consentido] por ellas. Cuando las perdió, quiso revivir los sabores de su infancia y en lugar de contratar chefs, decidió buscar abuelas para su cocina. Es una película muy entretenida y con mucho corazón”, contó.

El próximo sábado, la abuela argentina volverá a desplegar todo su saber en la cocina de Enoteca María. Tiene planeado deleitar a los comensales con un menú bien criollo: empanadas, pastel de carne y bifes rellenos, tres clásicos con recetas de toda la vida.

La nueva película de Netflix, Nonnas, está inspirada en la historia real de un restaurante en el que cocinan abuelas de diferentes partes del mundo.

Carmen Bernardo comparte un momento con una de sus alumnas. El sábado 17 de mayo, cocinará empanadas, pastel de carne y bifes rellenos, clásicos de la cocina argentina.

En esa oportunidad, habló sobre su llegada a los Estados Unidos y cómo, casi sin esperarlo, pasó de ser ama de casa a convertirse en embajadora de la cocina argentina en Nueva York. Una historia simple pero cautivadora, que vale la pena.

Tenía 69 años cuando la propuesta la tomó por sorpresa. Estaba convencida de que ya había pasado su momento para trabajar, y menos aún en un país donde apenas si podía balbucear el idioma. No entendía qué había visto ese joven empleador en ella. “Una ama de casa, dedicada siempre a la familia. Una abuela”, repite Carmen

“Empieza el sábado”

-Dedicada full time al cuidado de la nieta, ¿cómo surgió el trabajo en el restaurante?

-Hace 8 años, en 2016, una amiga me comentó que había un restaurante en State Island, Nueva York, que estaba contratando abuelas para cocinar y me dijo que me había programado appointment (una cita). Mi primera reacción fue decirle “¡¿Vos estás loca?! ¡¿Cómo yo me voy a presentar?!”. Ella me dijo que yo cocinaba muy bien, que vaya. Me convenció, pero le pedí que me acompañara para que me tradujera, porque yo hablaba muy poco inglés. Y fuimos.

-¿Cómo fue la entrevista?

-La entrevista fue con el dueño del restaurante, Jody Caravella, quien me explicó que él es hijo de italianos nacido en los Estados Unidos y que añoraba los sabores de su infancia. Por eso había decidido abrir un restaurante. Yo le expliqué que no era cocinera, que lo que sabía hacer era muy básico, la comida que se come en la casa: empanadas, pastel de papas, bifes a la criolla, matambre… Y a él le pareció bien y me dijo: “Empieza el sábado, diga lo que necesita”. Casi me dio un infarto.

Quienes quieran probar su cocina pueden acercarse al restaurante ubicado en 27 Hyatt Street, Staten Island, Nueva York, a partir del mediodía. Se recomienda reservar con anticipación, ya que la experiencia suele atraer a comensales de todas partes.

La Enoteca Maria, el restaurante italiano en el que comenzó a trabajar Carmen, se propone fomentar la diversidad cultural y con ese fin contratan “abuelas reales” de todos los países del mundo para que cocinen las recetas que ellas heredaron y que cocinan en casa para sus familias.

-Sí, ya llevo ocho años. No trabajo todos los días, no podría porque es un ritmo muy intenso. Después del covid el restaurante abre solo viernes, sábado y domingo, y es con reserva. Antes iba cada 15 días, ahora voy una vez por mes, me toca ir el domingo 4 de agosto. Cada abuela tiene un día en el mes. Somos como 40 abuelas, hay de todas partes, de Rusia, España, Italia, Francia… El único requisito, además de cocinar, es que sean abuelas. La abuela más grande es italiana y tiene 88 años. Ella hace un solo plato los cavatelli con el pesto.

-¿Tiene algún referente en la cocina?

-El cocinero Ariel Rodríguez me ayudó mucho, siempre miro sus programas y por Santiago Giorgini al pastel de papas le pongo squash, calabaza.

-Se habló de que iban a hacer una película sobre el restaurante y que Sophia Loren era una de las protagonistas.

-La película está lista, creo que iba a salir por Netflix, pero no sé bien qué inconveniente hubo. Iba a actuar Sophia Loren, interpretando a una abuela, pero al final, por su estado de salud, no pudo. Se hizo basada en la vida del dueño y en el final ponen la foto de cada abuela, de cada país distinto, porque tuvieron algunos problemas con el sindicato que exigía que tenían que ser actores de New Jersey.

-¿Pensó en abrir su propio local?

-No. A esta altura de mi vida quiero disfrutar, estar con mis afectos. Y el día que voy a trabajar lo hago con mucha alegría, la misma que tuve cuando a los 69 años me dijeron “empieza a trabajar”.

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